Declaración de la República de Cuba, el Estado Plurinacional de Bolivia y la República Bolivariana de Venezuela en Consejo General de la OMC

Declaración de la República de Cuba, el Estado Plurinacional de Bolivia y la República Bolivariana de Venezuela en Consejo General de la OMC

 

Gracias Sr. Presidente,

  

Realizo esta declaración en nombre de República de Cuba, el Estado Plurinacional de Bolivia, y la República Bolivariana de Venezuela.

 

 

Como la mayoría de ustedes podrán recordar, nuestros países han expresado su decepción en varias ocasiones con respecto a los resultados de la Novena Conferencia Ministerial, en donde los países desarrollados cosecharon gratuitamente un acuerdo vinculante sobre Facilitación del Comercio, con el compromiso de que se daría prioridad en el Programa de Trabajo Post Bali a aquellos asuntos de naturaleza no vinculante que fueron adoptados en Bali.

 

 

Sin embargo, somos testigos una vez más, que el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio está casi listo para su implementación, mientras no se han evidenciado reales avances en otros asuntos vinculados a la Agenda de Doha para el Desarrollo, especialmente en los temas restantes de Bali.

 

 

Por lo tanto, tenemos serias preocupaciones en cuanto a sumarnos al consenso para la adopción del Protocolo que pondrá en vigor el Acuerdo de Facilitación del Comercio, el cual no puede considerarse como un acuerdo independiente, “stand alone” como se dice en inglés, al mismo tiempo que no haya progresos que reportar  en  asuntos de interés de la mayoría de los países en desarrollo. En ese sentido, consideramos que el Acuerdo de Facilitación del Comercio debe ser parte integral del Todo Único en el marco del párrafo 47 de la Declaración de Doha para el Desarrollo. Enmendar una imprecisión que no fue abordada en la Novena Conferencia Ministerial de la OMC, no significa renegociar lo acordado en Bali donde no se señaló si el Acuerdo de Facilitación del Comercio entraría en vigor de manera provisional o permanente, de conformidad con el mandato de Doha.Teniendo en cuenta lo anterior, permítanos compartir nuestras posiciones en lo que se refiere al trabajo de la Organización y en particular al Programa de Trabajo Post-Bali.

 

 

Enfatizamos nuevamente que la Agenda de Doha para el Desarrollo lleva consigo el objetivo de ser una Ronda para el Desarrollo. Así lo señala explícitamente el párrafo 2 de la Declaración Ministerial de Doha. El Programa de Trabajo que estamos por diseñar debe ser coherente con este objetivo y principio central.

 

 

Si bien el Desarrollo debería ser el núcleo de estas negociaciones, desafortunadamente, las preocupaciones reales vinculadas con el desarrollo han sido puestas a un lado en múltiples ocasiones a lo largo de estos años en el contexto del Programa de Doha para el Desarrollo. Esta situación debe rectificarse en la medida que avanzamos hacia la culminación de la Ronda.

 

 

Algunos principios que deben ser resaltados en esta etapa post-Bali son los siguientes:

 

 

Los temas relacionados al Desarrollo deben ser priorizados, en tanto que el desarrollo sea el objetivo; y el acceso a los mercados un medio que deber estar al servicio de las necesidades del desarrollo.

 

 

El Trato Especial y Diferenciado para los países en desarrollo en todas las áreas de la negociación sigue siendo crucial. Se trata de una Ronda para el desarrollo para fortalecer el Trato Especial y Diferenciado.

 

Los temas clave del desarrollo como lo son el Trato Especial y Diferenciado y los asuntos relativos a la aplicación, son partes vitales del Todo Único y constituyen una prioridad.

 

Otro asunto prioritario es asegurar que en las negociaciones sobre acceso a los mercados en agricultura, bienes no agrícolas y servicios, elementos robustos y genuinos de Trato Especial Diferenciado sean considerados y acordados. Fórmulas o metodologías de reducción arancelaria deben ser conmensurados con las asimetrías y el nivel de desarrollo.

 

En Agricultura, reiteramos nuestra posición de que las negociaciones deberán tomar como referencia la cuarta revisión de las modalidades. Los subsidios de los países desarrollados deben ser disciplinados efectivamente. Las subvenciones a las exportaciones deberían eliminarse sin retraso, tal y como se acordara en la Declaración Ministerial de Hong Kong, mientras que las disciplinas en materia de créditos a la exportación deberán tener en cuenta la situación especial que enfrentan algunos Miembros en desarrollo . En varios países desarrollados, la ayuda interna se ha trasladado hacia la caja verde y deberían diseñarse disciplinas para asegurar que la misma sea genuinamente no distorsionante. Los principios de promover la seguridad alimentaria, el medio de subsistencia de los pequeños agricultores y el desarrollo rural, deberían hacerse operativos de manera efectiva en las modalidades agrícolas. Una solución permanente en los programas de constitución de existencias públicas con fines de seguridad alimentaria para los países en desarrollo, debería acordarse a la brevedad posible. El asunto del algodón también requiere de su atención inmediata.

 

El artículo 24 del GATT debería enmendarse, para permitir la inserción de reglas de Trato Especial y Diferenciado robustas para los países en desarrollo, cuando tengan acuerdos de libre comercio con países desarrollados.

 

 

Los elevados subsidios proporcionados a la pesca industrial de arrastre deberán reducirse. Los países en desarrollo deberían contar con un Trato Especial y Diferenciado que les permita proteger el medio de subsistencia y el empleo de sus pequeños pescadores.

 

La resolución a los temas relacionados con los Países Menos Adelantados deberían ser una prioridad de la Ronda y en esta Organización. En ese sentido damos la bienvenida a su “lista de solicitudes” de servicios presentada en el curso de esta semana, la cual esperamos sea atendida de manera rápida y efectiva.

Las negociaciones en NAMA deberán guiarse por el principio de reciprocidad menos que plena y el nivel de ambición debería ser guiado por la agricultura. La Revisión 3 debería ser el punto de partida para reactivar las negociaciones. Las reducciones arancelarias que se acuerden deben tomar en consideración el desarrollo económico de los países en desarrollo y sus necesidades específicas. Es por esto que las flexibilidades en la fórmula de reducción arancelaria que han sido reconocidas no deben ponerse en cuestión. Enfoques como el de “Agua por Agua” estarían atendiendo al principio de reciprocidad menos que plena pero en favor de los países desarrollados. Las negociaciones sectoriales deberían ser sobre bases totalmente voluntaria. Asimismo, debe darse una especial atención al mandato para la eliminación de las Barreras No Arancelarias si realmente se quiere alcanzar un resultado equilibrado en NAMA. Todas las propuestas presentadas por los Miembros bajo este mandato deben ser examinadas, en especial la de los países en desarrollo.

En materia de Servicios, reiteramos que cada país en desarrollo tiene el derecho de escoger los compromisos en el AGCS que desea hacer. Las reglas sobre regulación nacional vendrían a ser altamente intrusivas y perjudiciales de cualquier resultado orientado al desarrollo en la OMC, dadas sus implicaciones en términos del derecho soberano de los Miembros para regular, y como tal, debería ser evitado. Si estas negociaciones tienen lugar, el Trato Especial y Diferenciado debe ser tomado en cuenta totalmente y debemos asegurarnos que los países en desarrollo mantengan sus espacios de política pública y el derecho a regular sus servicios. Los servicios públicos que son derechos humanos, incluyendo agua, salud y educación, entre otros, no deberían ser parte de los compromisos en el AGCS. El TISA no puede ser negociado bajo los auspicios de la OMC dado que el mismo contiene elementos que son contrarios al AGCS, incluyendo el enfoque de listas negativas o el enfoque híbrido y la cláusula de ‘standstill’.

 

En las Negociaciones sobre el Entendimiento de Solución de Diferencias (ESD) deberán tenerse en cuenta las propuestas presentadas por un grupo de países en desarrollo, dirigidas a mejorar la aplicación de las recomendaciones y resoluciones del Órgano de Solución de Diferencias y a evitar el incumplimiento prolongado de sus decisiones, lo cual desacredita la eficacia del ESD. Además contribuirían a resolver la situación actual de la mayoría de los países en desarrollo que no pueden aplicar medidas de retorsión.

 

Finalmente, queremos advertir sobre los riesgos que representan las negociaciones plurilaterales, en detrimento del sistema multilateral del comercio. Asimismo, nuestros países reiteran que en la medida que no demos respuestas efectivas a los desequilibrios que nos dejara la Ronda Uruguay, no podemos atender los llamados temas del siglo XXI. Incluir nuevos temas en la agenda de la OMC desviaría la atención que merecen aspectos prioritarios que aún esperan respuesta, como es el caso de la agricultura.

 

Gracias

 

25 de julio de 2014

 

http://www.cubaminrex.cu/es

 

 

 

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