Irregularidades del clima en Cuba: un desafío

De manera simultánea dos eventos meteorológicos han estado influyendo en el clima cubano en 2015 – 2016 .La región occidental registra su cuarto periodo más seco desde 1961

 

Yenia Silva Correa 

 

 

 

 

El impacto que ha tenido la sequía, que desde 2014 afecta al país, ha sido sin dudas significativo en los recursos hídricos, la agricultura y otras actividades económicas.

 

Sin embargo, ya comenzó la temporada de lluvia y no sería ocioso preguntarse si con esta se pondría punto final a la escasez de precipitaciones en la Isla.

 

Para aclarar esta y otras interrogantes entrevistamos a Cecilia Fonseca Rivera (CFR), doctora en Ciencias Meteorológicas e investigadora del Centro Nacional del Clima del Instituto de Meteorología; y Marieta Hernández Sosa (MHS), licenciada en Geografía y responsable del Grupo de Vigilancia perteneciente a la misma entidad.

 

 Hablemos primero de la sequía.

 

—El clima en Cuba en el periodo 2015 – 2016 ha estado condicionado por la influencia de dos eventos de gran importancia y que han estado influyendo simultáneamente: por un lado El Niño, oscilación del Sur, que resulta de interés por las grandes anomalías que produce a lo largo de todo el territorio, y la sequía que comenzó en el periodo húmedo del 2014.

 

“Esta temporada se caracterizó por el déficit en los acumulados de las lluvias en la región occidental del país. Luego se fue trasladando hacia la parte central y oriental. Cuando llegamos al periodo seco (noviembre de 2014 – abril de 2015) aproximadamente el 66% de todo el país estaba con déficit en los acumulados de las precipitaciones y para la región occidental constituyó el cuarto más seco desde 1961 hasta la fecha.

 

“Después vino el periodo pluvioso de 2015 (mayo - octubre), que también fue deficitario para la mayor de las Antillas y continuaba siendo la región occidental de Cuba la más afectada. Eso trajo como consecuencia una sequía significativa, ya veníamos durante tres periodos estacionales consecutivos con déficit en los acumulados para la etapa.

 

“Después entramos en el periodo que concluyó el mes pasado (noviembre de 2015 – abril de 2016). En términos generales finalizó bastante favorable. Incluso desde octubre los acumulados de las lluvias fueron abundantes”.

 

 

 ¿Estos acumulados a qué se debieron?

 

—Estaban asociados fundamentalmente a procesos de la circulación atmosférica que estaban muy a tono con El Niño. Este evento comenzó en marzo de 2014, alcanzó su máxima fortaleza a finales de año y después comenzó su declinación desde noviembre - diciembre de 2015. Ya en el mes en curso ha ido declinando. Los resultados de los modelos nos dicen que está transitando hacia las condiciones normales.

 

“Este fenómeno se produce en el océano Pacífico tropical y está vinculado a un sobrecalentamiento de las aguas superficiales del mar. Este es un evento que tiene implicaciones en casi todas las partes del planeta.

 

“Los fenómenos que ocurrieron durante los meses de noviembre, diciembre y enero, estuvieron en correspondencia con las anomalías provocadas por fenómeno El Niño.

 

¿Qué se espera para el transcurso de mayo – octubre 2016?

 

—Generalmente en el periodo lluvioso en Cuba se reporta el 80% de los totales de precipitaciones anuales del territorio nacional. Las lluvias primero ocurren en el oriente de país, luego en el centro y más o menos a mediados de mayo comienzan en el occidente. Generalmente están asociadas a ciclones tropicales.

 

“Hay que tener en cuenta que la actual etapa húmeda está condicionado por la declinación del evento El Niño, oscilación del sur. Habitualmente cuando este declina en el Pacífico ecuatorial las precipitaciones suelen se deficitarias.

 

“Para agosto – septiembre - octubre los modelos están dando que la mayor probabilidad es que las lluvias estén por encima de lo normal. “La mayoría de los modelos del evento El Niño también están previendo el futuro desarrollo de La Niña, en el Pacífico ecuatorial. Por lo general este influye en la temporada ciclónica haciéndola más activa.

 

“Teniendo en cuenta todo esto nos atrevemos a pronosticar para los meses de mayo a julio valores cercanos a los normales y de agosto a octubre, próximos o superiores a la norma.”

 

El Niño está declinando su intensidad y se aproxima la llegada de La Niña. ¿Esto traería precipitaciones suficientes?

 

—En el caso nuestro la principal influencia de El Niño es en el periodo poco lluvioso, cuando incrementa las precipitaciones. Las investigaciones que se han realizado hasta el momento en el Centro del Clima han demostrado que El Niño no está asociado a las sequías. La sequía es un evento multicausal relacionado con procesos que van desde insuficientes mecanismos productores de precipitación hasta poca humedad en la atmósfera.

 

“Usualmente lo que ha sucedido cuando pasa un evento fuerte que declina, es que el periodo lluvioso que le sigue ha sido muy seco.

 

“Dada la escasez de precipitación que hay, si los acumulados de las lluvias se quedan en la norma, no serán suficientes para paliar el déficit que existe.

 

“Si en el trimestre agosto – septiembre - octubre se cumplen las predicciones y las lluvias están por encima de la norma, sí es probable que ayude a paliar la situación que tenemos hoy día.”

 

¿Los fenómenos El Niño y La Niña son cíclicos? ¿Se alternan?

 

—El Niño y La Niña son el mismo fenómeno, el primero está relacionado con el sobrecalentamiento de las aguas y el otro es el caso contrario, es decir el enfriamiento de la superficie del océano Pacífico tropical. Es el mismo evento, pero con dos fases diferentes.

“El impacto de La Niña en el caso de Cuba es sobre la actividad de los ciclones tropicales. Mientras El Niño inhibe la formación de huracanes en el océano Atlántico, La Niña la favorece”.

 

¿Algunos datos curiosos registrados en el último año?

 

—Podemos hablarles de cómo ha sido el comportamiento de la temperatura durante el 2015. En ese año se alcanzó la temperatura media anual más alta desde 1951 hasta la actualidad.

 

 “Este record ocurrió debido al calentamiento global y además estuvo influenciado por el evento El Niño, oscilación del sur. Dicho aumento trajo consigo que se reportaran anomalías en extremo por encima de la norma en gran parte del país durante casi todo el 2015, fundamentalmente en los meses de verano hacia el occidente de la Isla.

 

“Se reportaron record en gran parte de las estaciones del Instituto de Meteorología, destacándose el mes de abril de 2015, cuando se reportaron 28 nuevos record de temperatura máxima.”

 

http://www.granma.cu/cuba/2016-05-30/irregularidades-del-clima-en-cuba-un-desafio-30-05-2016-15-05-24

 

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