Sociedad civil contra la geoingeniería

Carta abierta al Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático sobre geoingeniería

 

Dr. Rajendra K. Pachauri
Presidente del IPCC
c/o Organización Meteorológica Mundial
7bis Avenue de la Paix
C.P. 2300
CH- 1211 Ginebra 2, Suiza

 Estimado Dr. Pachauri,

Las organizaciones abajo firmantes, escribimos para expresarle nuestra preocupación sobre la próxima reunión conjunta de expertos sobre geoingeniería, que organiza el IPCC en Lima, Perú, del 20 al 22 de junio de 2011.

La geoingeniería, la manipulación intencional a gran escala de los sistemas de la Tierra para modificar el clima, es uno de los asuntos más graves que la comunidad internacional tendrá que enfrentar en los años venideros. Las perspectivas de cambiar artificialmente la química de nuestros océanos para absorber más CO2, o modificar el equilibrio de la radiación solar que llega a la Tierra, inventar nuevos sumideros de carbono en ecosistemas frágiles, redirigir huracanes u otros eventos meteorológicos extremos, resulta sumamente alarmante. El potencial de accidentes, experimentos altamente peligrosos, evaluaciones de riesgo inadecuadas, impactos inesperados, unilateralismo, lucro privado, disrupción de la agricultura, conflictos internacionales, objetivos políticos ilegítimos y consecuencias negativas para el Sur global, es muy alto. Las posibilidades de que la geoingeniería brinde soluciones seguras, de largo plazo, democráticas y pacíficas a la crisis del clima, son inexistentes.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático tiene el mandato de ser “relevante en políticas” y también “neutral en políticas”, y debería ser muy cuidadoso de no echar a perder su credibilidad con la geoingeniería, un tema que está ganando auge precisamente en momentos en que hay muy poco o nulo avance real en mitigación y adaptación. La forma en que el IPCC anuncia esta reunión de expertos, sugiere que la geoingeniería tiene ya un lugar en el portafolio de respuestas legítimas al cambio climático (un argumento altamente contestable), y que el papel del IPCC es definir cuál es ese lugar. Permítanos enfatizar que eso no es una cuestión científica, sino una cuestión política. Organizaciones internacionales de campesinos, pueblos indígenas y movimientos sociales han expresado claramente su oposición a tales medidas, que denuncian como soluciones falsas a la crisis climática.

El grupo científico de pilotaje (Scientific Steering Group) de esta reunión de expertos incluye a conocidos defensores de la geoingeniería, que han demandado incrementos sustanciales del financiamiento para investigación en geoingeniería y han defendido que se proceda con la experimentación, así como a científicos que tienen patentes pendientes sobre tecnologías de geoingeniería y otros intereses financieros en juego. Preguntar a un grupo de científicos en geoingeniería si debe haber más investigación en el tema es como ofrecer a un grupo de osos hambrientos un tarro de miel. Su respuesta, predecible, debe considerarse con escepticismo. Al mismo tiempo, a organizaciones independientes, que han dedicado años de investigación crítica a la geoingeniería, no se les permite participar, ni siquiera como observadores.

También nos preocupa el hecho de que el IPCC esté sumergiéndose en aguas mucho más allá de sus capacidades y mandato. La reunión de expertos, por ejemplo, afirma que como parte de su mandato discutirá “mecanismos de gobernanza adecuados” de la geoingeniería y que se discutirán “la idoneidad de los mecanismos de gobernanza existentes para el caso de la geoingeniería, incluyendo los factores sociales, legales y políticos.” Esa es una discusión crucial que ya inició a nivel internacional entre gobiernos y sociedad civil, y muy notablemente en la Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica en Japón en 2010. En esa reunión se adoptó una moratoria de facto sobre los experimentos en el mundo real hasta que se cumplieran una serie de condiciones. La cuestión crítica de la gobernanza es algo que la comunidad internacional debe discutir a profundidad, pero con todos los Estados interesados, con organizaciones de la sociedad civil, pueblos indígenas y organizaciones campesinas, en un debate multilateral, democrático y transparente. Los científicos del IPCC deberían participar en ese debate, pero no cuentan con la experiencia ni la legitimidad para determinar la idoneidad de los mecanismos existentes de gobernanza.

En los meses por venir, mientras se prepara el Quinto Informe de Evaluación, las organizaciones de la sociedad civil preocupadas con el cambio climático y la geoingeniería, haremos un escrutinio minucioso del trabajo del IPCC sobre geoingeinería. En particular, esperamos que el IPCC se pronuncie clara y fuertemente en favor de la aplicación estricta del principio de precaución y contra cualquier experimentación de geoingeniería en el mundo real.

Sobre el grupo de expertos en geoingeniería, antes de que se publique su informe y sus conclusiones se den a conocer más ampliamente, urgimos al IPCC a asegurar que una variedad de voces de la sociedad civil, particularmente del Sur global, sean escuchadas, comprendidas y tomadas en cuenta. Esto proveerá un muy necesario sentido común y una perspectiva global, como contrapunto a las posturas más notorias y extremas de los científicos del Norte que están comprometidos en investigación de geoingeniería.

Agradecemos su atención a estas cuestiones y esperamos su respuesta.

Para ver la lista de organizaciones firmantes, descargue el PDF. Para agregar a su organización, envíe un mensaje a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

 

Fuente Via Campesina

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